Afilar la cierra
Bueno llego el lunes 2 de agosto realmente deprimido, no tenía ganas ni de levantarme, de esas veces que realmente te pones a pensar si vale la pena luchar. Estuve en el trabajo pero no estaba, ya tenía programada las vacaciones para el martes y me cayeron como anillo al dedo.
Salimos el miércoles Gris, los niños y yo a Las Cañadas www.lascanadas.com (una amiga de Gris la recomendó), es un lugar precioso a media hora de Ensenada por la transpeninsular. Ahí puedes acampar, cuenta con 3 albercas una de ellas para niños que me dejó con el ojo cuadrado. Hay un cerro donde puedes hacer "hiking" (ahora le llaman ecoturismo), un lago para pescar, canchas de basquet, fútbol, volibol y un tobagan de ¡120 metros de largo!
Estuvimos muy agusto a excepción de los vecinos ruidosos y las abejas, no hay como estar en el campo. El sábado nos fuimos al Oasis que está en Rosarito ahí ya habíamos ido varias veces, pero Luis Eduardo lo disfrutó mucho porque ya sabe nadar más o menos y no salía de las albercas y de un jacuzzi que tiene una vista al mar impresionante. El domingo nos acompañó toda la familia en la playa y los demás días Mónica y Mario se quedaron también en un cuarto.
Ahí estuvimos hasta el martes donde rematamos yendo al cine a Tijuana a ver Garfield (tengo tres palabras: Jennifer Love Hewitt). Ah y fuimos al aeropuerto a recibir a mi suegra y mi cuñada que venían de Guadalajara.
Fueron unas vacaciones muy relajantes, me olvidé de todo y ahora me siento revitalizado.
Bitácora de Eduardo Arredondo
Mi frase favorita es de una canción de Serrat: "la vida te la dan, pero no te la regalan", en otras palabras uno paga por tener su vida, la cuota no es baja pero el espacio es privilegiado. He aquí una historia más...

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